lunes, 25 de abril de 2011

A 3 METROS SOBRE EL CIELO

  • Quizá porque mostrarse demasiado débil ante un amigo hace que después nos sintamos mal. Tal vez porque pensamos siempre que nuestro dolor es único, improbables, como todo lo que nos afecta.

  • A pesar de lo dura que sea la existencia y a pesar de todos mis pesares, ha habido momentos en mi vida en los que me sentido realmente afortunado. Normalmente, esos momentos no suelen durar mucho; vienen i se van como la brisa del océano. Pero a veces, se quedan impresos en la mente para siempre.

  • -Las cosas se han puesto muy dificiles para nosotros. M e encantaría estar muy lejos contigo, sin que hubiera mas problemas, sin mis padres, sin todos estos lios, en un lugar tranquilo, fuera del tiempo.
    -No te preocupes. Yo sé adonde podemos ir, nadie nos molestará. Hemos estado ya muchas veces, basta quererlo.
    -...¿Adónde?
    -A 3 metros sobre el cielo.
  • Nadie puede amar como amamos nosotros, nadie sufre como sufrimos nosotros.

  • Fuera de mi ventana solo veo coches veloces, motos alocadas, que dejan el tráfico atrás. He aprendido una pequeña verdad, el mundo te quiere rápido para que llegues a tiempo. Te quiere veloz para recordar sólo el sonido de tus pasos y es por eso cuando te acuerdas que no vas a ningun lado y aceleras.

  • -Soy feliz. Jamás me he sentido tan bien, ¿ Y tú?
    -¿Yo? estoy de maravilla.
    ¿Hasta el punto de llegar a tocar el cielo con un dedo?
    -No, así no.
    -¿ah, no?
    -Mucho más. Al menos tres metros sobre el cielo.

  • De algo estoy seguro. No podrá quererla como la quería yo, no podrá adorarla de ese modo, no sabrá advertir hasta el menor de sus dulces movimientos, de aquellos gestos imperceptibles de su cara. Es como si sólo a mí se me hubiera sido concedida la facultad de ver, de conocer el verdadero sabor de sus besos, el color real de sus ojos. Nadie podrá ver nunca lo que yo he visto. Y el, menos que ninguno. Él, incapaz de amarle, incapaz de verle verdaderamente, de entenderla, de respetarla. El no se divertira con esos tiernoss caprichos.

  • Los caminos se bifurcan, cada uno toma una dirección pensando que al final los caminos se volveran a unir...Desde tu camino ves a la otra persona cada vez más pequeña. No pasa nada, estamos echos el uno para el otro, y ahí esta ella, y al fin...Solo ocurre una cosa, llega el puto invierno, no hay vuelta atrás, lo sientes, y justo entonces intentas recordar en que momento comenzó todo y descubres que todo empezó antes de lo que pensabas...Mucho antes, y es justo ahí en ese momento cuando te das cuenta de que las cosas solo ocurren una vez, y que por mucho que te esfuerces, ya nunca volverás a sentir lo mismo, ya nunca tendrás la sensación de estar a 3 metros sobre el cielo.

  • Pero de repente aparece algien que te dice que aflojes, y cuando aflojas te das cuenta de las cosas. Y entonces te das cuenta de los pequeños detalles...Esa persona te hace ir lento, te hace sentir bien.

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